Ya hemos hablado en diversos posts sobre la utilización de etiquetas RFID para el control de mercancías y trazabilidad logística. El caso de las vacunas de Pfizer y Moderna contra el COVID-19 su utilización se hace indispensable.
Estas vacunas requieren de un almacenamiento a menos de 70 grados negativos, por lo que el control de la cadena de frio se hace indispensable, y no digamos ya la trazabilidad de la mercancía en general.
Para esto último se utiliza tecnología RFID UHF, cada envío está identificado con etiquetas UHF, y al recibirse en los distintos puntos del proceso son leídas con Lectores RFID que permiten identificar cada ítem de forma inequívoca.
Esto añade una capa de seguridad indispensable a la distribución de las vacunas, y coloca a la tecnología RFID como un referente de seguridad y fiabilidad que ayuda a la correcta distribución de la misma.
Al llegar a los puntos de vacunación las etiquetas UHF son leídas por última vez y retiradas de los productos, de este modo se produce un control por cada remesa individual de vacunas.
La tecnología RFID se ha convertido en un actor indispensable en la custodia de los fármacos, y sin duda en un elemento esencial para el mantenimiento de toda la cadena de frio.