Los resorts y hoteles de mayor tamaño que ofrecen servicios de restauración, spa, actividades o tiendas dentro de sus instalaciones utilizan habitualmente pulseras NFC en lugar de tarjetas.
La razón es práctica: una pulsera va en la muñeca y no hay que sacarla del bolsillo cada vez que se necesita.
Las pulseras NFC para hoteles funcionan como sistema cashless integrado.
El huésped recibe la pulsera en el check-in y puede usarla para abrir su habitación, acceder al spa, pagar consumiciones en el bar o en el restaurante y reservar actividades, todo sin llevar efectivo ni tarjeta de crédito encima.
Al hacer el check-out, todos los gastos generados con la pulsera se consolidan en una sola factura.
Este modelo es especialmente efectivo en hoteles de playa o resorts con piscina, donde los huéspedes no quieren llevar cartera y la comodidad de pagar con un toque en la muñeca mejora la experiencia de forma significativa y, al mismo tiempo, aumenta el gasto medio por huésped porque elimina la fricción en el momento de la compra.