La falsificación de medicamentos es uno de los problemas de salud pública más graves a nivel global.
Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente el 10% de los medicamentos que circulan en países de renta baja y media son falsificados o de calidad inferior.
En Europa, aunque el porcentaje es menor, el problema existe y tiene consecuencias directas en la seguridad de los pacientes.
La tecnología NFC está convirtiéndose en una herramienta clave para combatir este problema y para mejorar la gestión de medicamentos en toda la cadena, desde el laboratorio fabricante hasta la farmacia que dispensa el producto al paciente.
En este artículo explicamos para qué sirve el NFC en farmacias y en la industria farmacéutica, qué chip usar según la aplicación, cómo se integra en el envase del medicamento y qué ventajas tiene frente a otros sistemas de identificación.